Culpan a padres de familia de ser responsables de la obesidad infantil
El director de la primaria Valentín Gómez Farías, Esteban López Hernández, dijo que aún con las leyes y disposiciones que se emitan para regular la venta de comida chatarra al interior de las escuelas, falta que se eduque a los padres de familia para que den una buena alimentación a los infantes, ya que en ocasiones son ellos quienes aportan dinero para la compra de productos con altos niveles de harinas y grasas.
Comentó que desde hace ocho años, cuando se hizo cargo de la dirección escolar, al interior de la institución educativa en el turno de la mañana se expendían productos chatarra comerciales, “En ese entonces en el recreo los niños podían ir a comprar sus papitas y ese tipo de golosinas que sólo hacen daño a la salud, aún cuando la obesidad no afectó a la población estudiantil, por eso tomamos medidas emergentes”, dijo. Precisó que por ello desde 2002 en el turno matutino de la primaria Valentín Gómez Farías, ubicada en pleno centro de la ciudad, prohibieron la venta de ese tipo de productos que generalmente son de marcas comerciales a nivel nacional y que bombardean a los infantes a través de campañas publicitarias por la televisión y diversos medios de comunicación.
Apuntó que desde entonces, el comité de padres de familia aprobó la instalación de cinco puestos de comida al interior de la escuela, los que ofrecen desde entonces sólo tacos, tostadas, tortas y jugos; sin embargo de nada sirve porque son los niños quienes en la hora del recreo se acercan a los barandales y compran con los puestos ambulantes que se acercan a la institución educativa.
A esto se suma que el cinco por ciento de los padres de familia, tan sólo en esta institución educativa, tiene malos hábitos alimenticios que transmiten a los infantes, “Es increíble como los propios padres traen golosinas a sus hijos, o le dan dinero para que compren toda esa comida”, señaló. Prudencia Catalina Herrera López, madre de familia proveniente de la agencia Agua Dulce, puntualizó que en su caso, prefería que en la escuela vendieran más cocteles de frutas y aguas frescas, además que los tacos y tortas sean más nutritivas, “En la casa, mis hijos si comen bien, sus verduras y frutas, pero en las escuelas deben vender también eso, cosas nutritivas”.
Adriana Ramos/IGABE













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